sábado, 17 de agosto de 2013

Los científicos descubren lo que está matando a las abejas, y es peor de lo que se pensaba...

Muchos han oído hablar de que las abejas están desapareciendo, lo cierto es que están muriendo de forma misteriosa y masiva sin que nadie sepa porqué y esto ha provocado innumerables investigaciones en medio de una alarma generalizada.
¿Pero porqué la desaparición de las abejas preocupa tanto y se lo considera un problema global? … para nosotros los humanos, es lo único que parece seguir contando. Aunque la industria de la apicultura no es un asunto despreciable, viene a ser algo secundario respecto al verdadero problema; las abejas polinizan la tierra, su labor es indispensable para que millones de plantas puedan dar fruto y eso las sitúa en la base de la pirámide de la alimentación en la Tierra. Y creo que aún esto, con su gravedad, podría ser ignorado a la vista de cómo se atiende la salud del planeta si no fuera porque ya está pasando una importante factura (económica, se entiende).
Pongamos un ejemplo: EE.UU. lleva sufriendo de forma especial la desaparición masiva de sus abejas (en los últimos seis años han perdido 10.000 millones de colmenas) y sus poblaciones de abejas son ahora tan bajas que uno de sus cultivos estrella, la almendra en California, está requiriendo el 60% de las colmenas supervivientes de todo el país para su polinización. California provee el 80% de la exportación mundial de almendras y eso le supone al estado un valor de $ 4 mil millones, por lo que cualquiera, independientemente de su inquietud ecológica, entiende que esto es un problema. ( Para los que además tenga alguna inquietud ecológica, mucho habría que hablar de lo que supone un monocultivo de dimensiones tan brutales…)

Volviendo al colapso de colmenas, se sospechaba de los pesticidas, de ciertos parásitos o de una mala nutrición, pero en el primer estudio de su tipo, los científicos de la Universidad de Maryland y el Departamento de Agricultura de EE.UU. han identificado una mezcla extraña de pesticidas y fungicidas que contaminan el polen que las abejas recolectan para alimentar sus colmenas. Cuando los investigadores recogieron este polen y alimentaron con él a abejas sanas, estas mostraron una disminución significativa en su capacidad para resistir a la infección de un parásito específico, el Nosema Ceranae. Este polen estaba contaminado por una media de nueve pesticidas y fungicidas diferentes, aunque los científicos descubrieron hasta 21 productos químicos agrícolas en una de las muestras.

Lo que el estudio demostró es que las abejas que comían polen contaminado con fungicidas tenían tres veces más probabilidades de ser infectadas por el parásito. Estos fungicidas se utilizan de forma generalizada en la agricultura porque hasta ahora se pensaba que eran inofensivos para las abejas, ya que están diseñados para matar a los hongos, no a los insectos, en los cultivos como las manzanas. Dennis vanEngelsdorp, el autor principal del estudio, manifestó que cada vez hay más pruebas de que los fungicidas pueden estar afectando a las abejas por si mismos.

En los últimos años, una clase de químicos llamados neonicotinoides se ha vinculado a las muertes de abejas y recientemente se ha prohibido en la Unión Europea, donde la las poblaciones de colmenas también se han desplomado, la utilización de estos pesticidas durante dos años. Pero van Engelsdor dice que el nuevo estudio muestra que es la interacción de múltiples pesticidas lo que está afectando a la salud de las abejas. “El tema de los pesticidas en sí mismo es mucho más complejo de lo que hemos llegado a creer”, dice. “Es mucho más complicado que un solo producto, lo que significa, por supuesto, que la solución no consiste simplemente en la prohibición de un tipo de producto.

El estudio mostró además que el polen que las abejas recogían también de las malas hierbas y flores silvestres cercanas estaba igualmente contaminado con plaguicidas, aunque esas plantas no eran el objetivo de la pulverización.

Esto ya me lo contaban apicultores hace años, lo que está matando a las abejas es el veneno al que las llevamos sometiendo durante décadas de agricultura “eficiente”: herbicidas, fungicidas y pesticidas. Ahora, el Departamento de Agricultura de EE.UU. nos lo presenta en un estudio que lo hace oficial. Y recuerda, el bouquet de productos químicos descubierto por los científicos en su estudio, ¡Se encuentra en el polen de las plantas de las que nos alimentamos también nosotros!.


Fuente
QZ.Com

lunes, 12 de agosto de 2013

La oficina verde

  
Está comprobado que la vegetación en la casa u oficina aumenta la productividad y tiene numerosos beneficios para la salud. Además, las plantas son una forma sencilla y accesible para decorar cualquier espacio.

En una ciudad como la nuestra, que cada vez pierde más de su paisaje natural debido a obras monumentales que favorecen el tránsito de automóviles y transporte público, necesitamos tomar medidas para no olvidarnos que, lo normal sería un paisaje verde.

El lugar que habitamos o en el que pasamos la mayor parte del tiempo debería ser agradable, es difícil que siempre sea así, pero una excelente solución de bajo costo son las plantas.

La vegetación en tu casa u oficina, no sólo sirve como decoración, también favorece la calidad del aire, disminuye el estrés y mejora el nivel de atención. Se genera un ambiente que percibimos como más sano y natural, por lo que aumenta nuestra productividad.

Antes de tomar alguna pastilla para tranquilizarte, compra una planta para tu oficina. Está demostrado científicamente que el efecto calmante que producen las plantas, no sólo es efectivo mediante una infusión, como el té de tila o de valeriana, sino que también es efectivo a partir de otros sentidos, como la vista y el olfato; su olor provoca una acción depurativa y la impresión visual, produce sensación de bienestar y energía.


Verde que te quiero verde

Una investigación del Royal Agricultural College (RAC) de Inglaterra, confirmó que las plantas generan sensación de bienestar, disminuyen el estrés y mejoran la concentración al estudiar o trabajar. Según el RAC, los ambientes decorados con plantas favorecen la salud física y mental de quienes los habitan. Este estudio demostró que la falta de concentración en estudiantes y trabajadores se reduce un 70% si se encuentran rodeados de plantas. Algunos de los beneficios de incluirlas en tu espacio de trabajo son equilibrar el grado de humedad y pureza del aire, lo cual ayuda a prevenir tos y resequedad de mucosas, garganta y piel.
Las plantas también favorecen la absorción de partículas contaminantes, por lo tanto, purifican el ambiente.

Esta medida se aplica ya, concientemente, en lugares públicos como oficinas, escuelas y comercios, de tal manera que se buscan las condiciones adecuadas para generar un ambiente verde que además propicie la creatividad y productividad de quienes laboran o estudian ahí.

Una recomendación muy común para disminuir tu nivel de estrés es tumbarte en el pasto, ya que es muy difícil conseguirlo en la oficina, hazlo después. Si en tu casa no te es posible, localiza parques y áreas verdes camino a tu casa. Existen plantas que son más eficaces para tranquilizar como la violeta de los alpes, las orquídeas y los helechos. Las maneras de colocarlas pueden ser tantas como tu imaginación: macetas de colores y materiales diversos, de piso, colgadas en el techo o sobre la mesa de trabajo.

También es muy importante que pienses, no sólo en ti, sino también en la planta, revisa las condiciones de tu oficina y de acuerdo a la cantidad de luz que entre, pregunta en un invernadero cuál te conviene más. Hay plantas muy resistentes y fáciles de cuidar, que necesitan ser regadas sólo una vez a la semana y que además pueden vivir perfectamente en la sombra. Hay otras que requieren de muchos cuidados y tal vez no tengas el tiempo para cuidarla. Busca las que puedan resistir al ambiente más común en una oficina como el calor de las computadoras, el aire acondicionado e iluminación artificial.

A continuación te damos algunos tips prácticos para conseguir no sólo el efecto calmante, sino también el estético:

§  Consigue las se adaptan a poca luz.

§  Evita las plantas tropicales pues necesitan mucha humedad. Para ambientes secos puedes usar cactus.

§  No cambies con frecuencia una planta de sitio porque puede secarse, toma tiempo que se adapten a la luz y al clima.

§  Aleja tus plantas de radiadores y estufas.

§  Las plantas con flores no son muy recomendables pues se caen y marchitan, así que requerirán limpieza periódica.

§  Prefiere las plantas con variedad de verdes. No abuses de colores vivos porque revertirás el efecto de calma.

§  Elige el color y material de tus macetas con colores neutros para que no llamen mucho tu atención. O ver el color de tu pared y cortinas. Piensa en un diseño que sea fácil regar sin que el agua se derrame. Hay algunas plantas que requieren poca agua y puedes regar pulverizando sobre ellas con un atomizador.

§  Elige plantas que duren todo el año y no las que son sólo de temporada.


§  Hay hierbas aromáticas que al mismo tiempo son decorativas como el orégano, la menta, el tomillo y el romero.