martes, 27 de marzo de 2012

Llegó el frío pero hay mucho que hacer

Se fue el verano y las plantas, sin flores y con cada vez menos hojas, parecen estar durmiendo. ¡No así los jardineros! En la época de otoño e invierno también hay muchas cosas para hacer, para que el jardín llegue a la primavera con todo su esplendor. Una de las principales cosas que podemos hacer en ésta época del año es podar.

¿Qué es la poda?

Básicamente, es cortar partes de las plantas: ramas, flores, yemas, raíces, etc. con algún objetivo particular. Existen diversos tipos de poda, dependiendo de su función. Los principales tipos son:

- Poda de formación

- Poda de mantenimiento

- Podas excepcionales

¿Para qué podar?

Dependiendo del tipo de poda, los objetivos son diferentes: que un árbol o arbusto crezca con una copa bien formada, que aumente floración o la producción de fruto, que la planta presente un formato particular para lograr un efecto estético, etc.

Retomando los diferentes tipos de poda, vamos a explicar brevemente cada uno:

Poda de formación:

Este tipo de poca se realiza principalmente en los primeros años de vida de la planta. El objetivo es lograr que esta tenga una buena estructura, es decir, que sus ramas principales estén bien distribuidas y sean fuertes. En el caso de los árboles, también se utiliza para lograr que la copa tenga una buena altura respecto del suelo.

Es recomendable realizar poda de formación en todas las especies, aunque algunas necesitan mayores cuidados que otras. De otro modo, el resultado sería una planta con un aspecto más silvestre y menos ornamental.

Poda de mantenimiento:

Una vez que la planta ya está madura y ha formado una buena copa, con sus ramas bien estructuradas y fuertes, durante el resto de su vida habrá que realizarle periódicamente podas de mantenimiento. Éstas estarán orientadas principalmente a eliminar todo aquello que sea indeseable para la planta o el entorno: ramas secas, tocones, ramas que tengan riesgo de caída o interfieran con cables eléctricos o edificaciones, etc.

Dentro de este grupo encontramos otro tipo de poda especial, llamada Topiaria. Este tipo de poda está más orientada a lo ornamental, y consiste en podar los árboles o arbustos con formas artificiales. Es común ver dentro de los espacios paisajísticos árboles cuyas copas tienen formas geométricas: para mantener este tipo de diseños, es necesario realizar poda topiaria.

Podas excepcionales:

Llamamos excepcionales a aquellas podas extremas que se realizan por motivos ajenos a la salud o aspecto de la planta y que no son recomendadas por ningún especialista en el tema. Dentro de este grupo encontramos el terciado y el desmochado. La primera consiste en reducir a la tercera parte la longitud de las todas las ramas del árbol y la segunda en cortar todas ramas en la base, dejando sólo el tronco.

Si bien este tipo de poda es habitual, sobre todo en los árboles de las veredas en muchos lugares, sólo debería realizarse en casos extremos ya que el resultado no es recomendable ni para la formación ni para el aspecto ornamental de la planta.

¿Cuándo hay que podar?

La mejor época para realizar la poda es a entre otoño e invierno, por varias razones:

Por un lado, es una época de reposo para las plantas, que tienen menos hojas y flores, por lo tanto, sufren menos la poda en otoño/invierno que en primavera o verano. Algunas especies pierden demasiada savia si se las poda fuera de la temporada invernal.

Otra ventaja para las plantas es que la estación fría reduce las posibilidades de que las heridas de los cortes generados por la poda se infecten con hongos y otras enfermedades.

Por otro lado, desde el punto de vista de quien realiza la poda, la falta de hojas permite ver mejor la estructura de las ramas y es más fácil elegir qué cortar y qué no. Además, en ésta época del año el calendario de trabajo suele estar más desocupado.

Así que, por más que el pasto no crezca y los árboles ya no tengan hojas, hay mucho que hacer, ¡a trabajar!

viernes, 16 de julio de 2010

Las maravillas del Aloe Vera


Desde hace más de 4000 años los seres humanos hemos usado el Aloe Vera por sus múltiples beneficios. Su rica y única composición formada por unos doscientos nutrientes, entre los que se destacan veinte minerales, dieciocho aminoácidos y doce vitaminas, hacen del Aloe Vera una planta altamente beneficiosa, con diversas aplicaciones en nuestra vida diaria.

El Aloe, al igual que el jugo de naranja, es un jugo natural no tóxico. A pesar de haber sido consumido desde hace siglos por el hombre, aun estamos descubriendo sus beneficios. Pero siempre hay dudas. Aquí algunas aclaraciones:

- El Aloe no es un medicamento, sino un alimento, así que podemos beber tanto cuanto queramos. Los especialistas recomiendan consumir al menos 100 ml diarios para mantener una buena salud, es decir, 2 - 3 litros al mes. Y en el caso de existir algún problema de salud, esta cantidad debería incrementarse.

- La cuestión de los resultados varía de acuerdo a cada persona. Algunas notarán los efectos rápidamente, mientras que otras tendrán que esperar un periodo mínimo de tres meses.

- Para que el Aloe actúe mejor internamente debe tener cuatro cualidades: primero; debe ser de la variedad " barbadensis miller", segundo, la hoja de Aloe recolectada debe tener cuatro años de madurez: tercero, debe crecer en el suelo apropiado; y cuarto, debe estabilizarse.

- A pesar de gozar de un buen estado de salud, tomar Aloe en ayunas de modo frecuente nos ayuda a prevenir enfermedades ya que fortalece nuestras defensas, a la par que aporta energía.

- La lignina, presente en el Aloe, penetra en los tejidos epiteliales, actuando como vehículo del resto de compuestos del Aloe, justificando los distintos usos.

Por todo lo enumerado, podemos firmar que consumir Aloe Vera diariamente es uno de los mejores suplementos nutricionales que existe en el mercado. Y no olvidemos: no es un medicamento, sino un alimento.

miércoles, 16 de junio de 2010

El compostaje

A trabajar!!

Fines del otoño y comienzos del invierno son momentos ideales para reciclar toda la materia orgánica que venimos recolectando. Te explicamos todos los pasos para construir la pila de compost.

Compostar consiste en inducir una fermentación en presencia de oxígeno y humedad en una mezcla de materiales orgánicos a fin de transformarlos en una masa homogénea, de estructura grumosa, rica en humus y microorganismos.

En este proceso intervienen: la materia orgánica recolectada, organismos vivos, agua y oxígeno.

El carbono es el elemento más abundante en los restos orgánicos, bajo la forma de carbohidratos. Unos son más fáciles de descomponer -como los azúcares - y otros, más complejos y de descomposición más lenta -como la celulosa y la lignina .

Los restos de hortalizas, las malezas y los cortes de césped fresco son ricos en azúcares. Las hojas secas y la paja son ricas en celulosa; y las ramas y restos leñosos , en lignina.

El nitrógeno es el otro elemento indispensable en este proceso. Está presente en las estructuras orgánicas a descomponer, en forma de proteínas y aminoácidos. Los estiércoles de animales herbívoros serán su principal aporte. Debe mantenerse húmedo y aireado.

Las bolsas de red desechadas por los verduleros son excelentes para el acopio de las hojas secas otoñales ya que, al permitir la circulación de aire y de agua, evitarán que la materia orgánica entre en putrefacción.

Dentro de la pila de compost conviene incorporar, junto con los restos de cocina, unos "ojos" o brotes de papa. En el momento de la maduración del compost obtendremos, también, una producción de unos deliciosos papines que cosecharemos en el mes de noviembre.

Cómo construir la pila de compost

Elegir un lugar a media sombra. El tamaño de la pila va a depender de la superficie disponible y de la necesidad de abono. Para armar una pila inicial, es conveniente partir de una superficie de 1x1m, con una altura de 1 a 1,5m. Se acumulan los materiales y se levanta la pila en un solo día, ya que en este proceso se eleva la temperatura hasta los 70ºC y la incorporación de material fresco enfriaría el compost.

Una estructura de madera o de alambre puede contener los materiales a compostar; si no, un montón bien organizado será suficiente.

Con ramas entrecruzadas, se forma una capa de unos 0,30m y en el centro se clava un palo que luego debe retirarse. Funcionará como una chimenea. Dentro de ella se coloca una capa de material seco (hojas, paja, etc.) de unos 0,20m; luego otra capa de material verde fresco (pasto cortado, desperdicios de cocina, restos de la huerta) de 0,20m; sobre ésta, una de estiércol de 0,05m; y sobre ésta, una capa muy fina de tierra o compost maduro.

Debe repetirse esta secuencia hasta llegar a la altura deseada. Es necesario humedecer la pila a medida que se construye, ya que la falta de agua frena la fermentación.

Al terminar la última capa, cubrir con paja toda la pila para evitar pérdidas de calor y de humedad. Tiene muy alta temperatura por 5 ó 7 días.

Fuente: Revista Jardín

martes, 1 de junio de 2010

Macetas artesanales


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domingo, 23 de mayo de 2010

Pequeños refugios verdes


A VECES, UNA REDUCIDA SUPERFICE AL AIRE LIBRE PUEDE
CONVERTIRSE, CON ALGUNAS IDEAS Y UN POCO DE DISEÑO,
EN ESE ANHELADO ESPACIO DONDE LEER, MEDITAR O
SIMPLEMENTE DESCANSAR. PEQUEÑOS REFUGIOS VERDES
QUE INVITAN A PASAR.

Una terraza, un balcón o un jardín de escasos metros, pueden convertirse, si sabemos combinar los colores, las plantas, y elegir adecuadamente los materiales, en espacios que por su armonía y buen qusto invitan a pasar. Porque no importa la extensión de su superficie, lo importante es saber aprovecharla. En efecto, un viejo recipiente heredado de la abuela o alguna vasija olvidada en un rincón, pueden transformarse en algo muy interesante si sabemos resaltar sus cualidades. Lo mismo sucede con el espacio. Lo único que debemos aseguramos es definir exactamente qué nos gustaría conseguir de él; y luego sí, algo fundamental: tomamos el tiempo necesario para diseñarlo, porque aunque parezca obvio decirlo, vale recordarlo: en el diseño está el secreto.

Los amantes del jardín seco, deberán recurrir a un decorado que abunde en cactus y contenga además una gran variedad de piedras; en cambio, aquellos que prefieran un jardín tropical, deberán inclinarse en combinar maceteros de diferentes colores, recurrir al vidrio, y si el espacio lo permite, agregar una fuente de agua con plantas palustres.

Si se desea, se puede jugar incluso con la iluminación. Dado que estos espacios no solamente están pensados para disfrutar durante el día, sino también por la noche, resulta interesante descubrir lo que puede lograr una buena iluminación. El mismo espacio puede resultar muy diferente a la luz del día que por la noche, con luz artificial.

Muchas personas consideran que diseñar jardines en espacios tan reducidos es casi una tarea imposible, sin embargo la realidad muestra que el desafío es grande, pero los resultados, por demás placenteros.

Sin lugar a dudas, la correcta elección de los elementos y la combinación armónica de los mismos, pueden convertir ese espacio que disponemos, por más pequeño que sea, en un sitio agradable que nos invite a pasar y relajamos.

Insólita invasión de mosquitos


Llegó el frío pero los mosquitos no se fueron. Expertos aseguran que se debe esperar unos días para que se vayan

Llegó el frío pero los mosquitos no se fueron. Expertos aseguran que se debe esperar unos días para que se vayan

Se acerca el frío y las temperaturas bajas ya se sienten fuerte en la ciudad, pero todavía sigue rondando un enemigo molesto: el mosquito.

Por estos días la ciudad vive una nueva invasión, que sorprendió a los platenses acostumbrados a una mayor presencia de estos insectos en los meses de verano Juan José García, investigador del Centro de Estudios Parasitológicos y de vectores (Cepave) y docente de la Universidad Nacional de La Plata, explicó que el mosquito que está atacando a la ciudad es el de las inundaciones, conocido científicamente bajo el nombre de Ochlerotatus albifasciatus.

"Su presencia no es nada rara", precisó el especialista, debido a que se trata de una especie de mosquito que vive todo el año y nace con las lluvias. "No se trata del mosquito que transmite el dengue, el Aedes aegipty, ni el de las zanjas", agregó. .

Sobre el Aedes señaló que en este período del año se encuentra como larva y los primeros crecimientos comienzan a registrarse en octubre, con una mayor población en diciembre y los siguientes meses de calor, época en que el país tiene casos de dengue.

Distintas zonas de La Plata se vieron pobladas del insecto: el bosque, las plazas y parques y en los barrios fuera del casco urbano. "Durante el día de ayer no pudimos estar en el parque porque había nubes de mosquitos", precisaron algunos vecinos de la zona del Bosque.

Por otro lado, García explicó que el Ochlerotatus albifasciatus tiene actividad de acuerdo a la temperatura. Es el adulto el que nos está picando, que vive 30 días después de las lluvias", detalló.

“Si llegamos a tener mas lluvias y temperaturas agradables, seguramente vamos a tener mas invasiones”, indicó.

Es que el ciclo reproductivo, el aumento de la temperatura y otros factores hacen que la época de calor sea el momento ideal que eligen los mosquitos para picar.

Los expertos explican que estos insectos no tiene sangra caliente y necesitan calor para sobrevivir. Además, cuando las hembras son fecundadas necesitan sangre para poner los huevos.

Por esa razón, salen a buscarla y la encuentran en mamíferos, aves y en los seres humanos. Y en los días cálidos, encuentran fácil su presa porqueta gente anda con la piel más expuesta.

Pero la pregunta que surge es cómo combatir una invasión no prevista para esta época del año en la que ya no se realizan más fumigaciones y en la que dejó de hacer calor.

Al respecto, García expresó que "lo primero es determinar si las fumigaciones se justifican por la densidad de mosquitos existente y si realmente molestan",

"No hay que olvidar que en esta época fresca se usa pulóver y campera, lo que restringe mucho el área de picadura disponible para el mosquito hembra (sólo manos, cara y piernas en algunas mujeres o niños)".

Respecto del accionar de las autoridades sanitarias para combatir al insecto, como llevar adelante fumigaciones, expresó que "si quieren hacer algo, deberían tratar el tema con algún piretroide poco tóxico en plazas y parques, en momentos que los mosquitos

estén activos para que entren en contacto con el producto" temperaturas agradables, seguramente vamos a tener más invasiones", indicó.

Es que el ciclo reproductivo, el aumento de la temperatura y otros factores hacen que la: época de calor sea el momento ideal que eligen los mosquitos para picar.

Por último, García explicó: "Hay que esperar una semana más y la población de Och1erotatus se reducirá mucho por la muerte de la mayoría de las hembras adultas".

sábado, 22 de mayo de 2010

La seducción del otoño





El otoño es una estación de transición, donde algunas plantas se preparan para el descanso invernal. En esa etapa, aparecen los rojos intensos, amarillos luminosos y toda la gama de los ocres. Entre los arbolitos que se
destacan por los colores rojos está el Acer palmatum o Arce del Japón, que es sumamente recomendado.

Es originario de Japón, China y Corea. Posee hojas palmadas simples, de bordes aserrados, verde claro a verde medio con un decorativo color otoñal predominando los matices del rojo y del rojo anaranjado, tolera heladas prolongadas y media sombra. Vive en suelos sueltos, ácidos, húmedos, ricos en materia orgánica, se adapta a suelos arcillosos pero nunca anegados. Se usa en jardines y espacios verdes de pocas dimensiones. Es de crecimiento moderado. Algunas variedades cultivadas en Argentina son el A.p. Atropurpureom o Purpureum, de bajo porte, copa globosa y follaje decorativo bordó o rojizo púrpura desde su brotación; y el A.p. sanguineum, arbolito que se diferencia por sus hojas más anchas, de coloración bordó.